Delta del Ebro

A continuación se muestran los resultados con la etiqueta Delta del Ebro.

Cada proceso tiene su principio y su fin, el punto de partida y el punto de final.

En Illa de Riu ha llegado el momento zero, el momento de volver a empezar el temporada del cultivo del arroz. Los tractores empiezan a pisar la tierra de nuestros campos para nivelarla y acondicionarla. Se reconstruyen y arreglan los márgenes y se ponen a punto todas las tierras para el plantado del arroz en mayo.

Antiguamente este procedimiento se realizaba completamente a mano, sin la ayuda de máquinas, hora y horas pisando los campos con los pies y tocando la tierra con las manos para que todo estuviese perfectamente preparado. Por suerte hoy en día la tecnología ha evolucionado y nosotros no nos hemos quedado atràs, ahora movemos la tierra con tractores y nivelamos los campos con la ayuda de un láser.

En el conreo del arroz, cualquier paso que se realiza es importante para que salga un producto de calidad, uniforme y con unos estándares muy precisos. Aunque con el paso del tiempo nuestra forma de trabajar evolucione siempre nos aseguramos que la calidad es la misma.

¡Empezamos esta nueva temporada con muchas ganas e ilusión y esperamos que nos acompañéis en este viaje!

 

3.50

El fin de semana se acerca, las comidas de los domingos y las sobremesas interminables. Para amenizar la velada no hay nada mejor que un buen plato de arroz. Por eso hoy os traemos una receta perfecta para este tipo de ocasiones. ¡Ha llegado el momento de hacer un buen arroz!

ARROZ CON CALAMARES GAMBAS Y MEJILLONES

INGREDIENTES (4 personas)

300g Calamares

300g Gamba Roja

500g Mejillones

1 Cebolla Tierna

2 Ajos tiernos

1 Tomate

4 Tacitas de arroz bomba Illa de Riu

ELABORACIÓN

Empezamos limpiando las gambas, los mejillones y los calamares.

Una vez limpios, freímos las gambas con aceite de oliva y las reservamos. Seguidamente hacemos el mismo procedimiento con los calamares.

Paralelamente abrimos los mejillones al vapor.

En el mismo aceite que hemos usado anteriormente para freír las gambas y los calamares hacemos el sofrito con el ajo tierno, la cebolla y el tomate.

Una vez realizados estos pasos procedemos a sofreír ligeramente el arroz.

A continuación añadimos el doble de agua que de arroz, previamente calentada.

Lo dejamos cocer entre 20-25 minutos y ya podemos proceder al emplatado de nuestro plato.

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Esperamos que os guste este plato tanto como a nosotros, ahora solo queda disfrutar de la comida y de la compañía.

¡Buon appetit!

29 de Dicimbre de 2017

¡Nos despedimos del 2017!

Llaman a la puerta. El frío asoma por las ventanas. Ya casi estamos todos juntos. Ganas de compartir y de celebrar. “Entra rápido y contágianos tu alegría”. Si no fuera por estos momentos,…

Llegado el solsticio de invierno. Sabemos que es momento de reunirnos con nuestra gente. Los días, a partir de ahora, le robaran horas a las noches y nos proyectaremos hacia una nueva cosecha. Pero no corramos tanto. En este periodo queremos recordar todo el trabajo realizado durante este 2017 en Illa de Riu y de disfrutar de las anécdotas de familiares y allegados.

Los campos que plantamos, el mimo con el que tratamos nuestras tierras y nuestras semillas de arroz desprenden la misma esencia que el amor que profesamos hacia estas fechas en las que se puede celebrar el fin de un ciclo y el nacimiento de otro. El frío con allegados no hiela, recoge y lo tiñe todo de un aroma hogareño.

Ahora que los arrozales todavía reposan, aprovechamos para desearos a todos una buena entrada al 2018 y que podáis disfrutar de los pequeños placeres de la vida.

 

3.64

Reflexión sobre el tempo. Llegado el otoño y acabada la siega el compositor veneciano Antonio Vivaldi establecería para esta estación tres tempos, a saber: Allegro, Adagio molto y regreso al Allegro.

El primero de estos tempos podría corresponderse con el trabajo de la misma siega del arroz. Momento crucial en el que un ritmo alto se impone. La constante ida y venida de los tractores y de los trabajadores van desnudando el campo de las espigas que antes lo velaban.

Luego, casi de repente, llegaría el Adagio molto, la ralentización necesaria del mundo en el que las fotografías parecerían paralizar los relojes, congelar la cotidianeidad. El campo cansado haría el holgazán durante un periodo para poder recuperar sus fuerzas y ganas de parir más arroz. Desnuda la tierra comenzaría a quebrarse para luego resurgir con más fuerza.

Regreso al Allegro. Vivaldi entiende que una ralentización sería necesaria en un inicio. Sin embargo, después habría que volver a moverse. Las temperaturas bajas se combaten con el movimiento. A parte, el trabajo en el campo requiere respetar los tiempos de la tierra. El campesino habría de estar pendiente de ésta para asegurar su buen progreso y descanso. El campesino siempre está al pie del cañón y después de un tiempo de recogimiento volvería con más energías.

Arroz Illa de Riu baila al compás de Vivaldi, porque respetar los tempos hace que los arroces sean más gustosos y de calidad. Adagio y Allegro, compartimos nuestro otoño con ustedes.

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28 de Septiembre de 2017

Illa de Riu, la vida sencilla

La vida sencilla es la que gusta de vivir el campesino y ahora llega tiempo de guardar. De los campos a los graneros y un silencio nostálgico es roto por un rayo. Empieza el otoño y algunos días amenazan con aguaceros, otros con soles vigorosos. En realidad la naturaleza no amenaza, nos regala todo su potencial, aunque a veces parezca indómita. Una vez llegados al almacén el payés respira más tranquilo y comienza a degustar el fruto de su trabajo.

Suspiros al mirar por el rabillo del ojo el trabajo duro de todo un año. Los pies en el suelo, las manos sosteniendo el presente y la cabeza ya puesta en un futuro cercano, la próxima siembra. Quizás se piense en lo que ha de llegar antes de ésta, en la preparación de las tierras, que poco a poco se irán secando hasta quebrarse.

Los surcos del azar y del tiempo marcan el barro mostrando lo frágil que uno se siente ante la meteorología, lo que uno ha de trabajar para poder sacar adelante el trabajo con su sudor, las semillas que se convertirán en granos de arroz. En Illa de Riu decimos sí a esta fragilidad porque ella nos invita a ser cuidadosos con nuestros retoños, delicados también.

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La alegría y la nostalgia nos acompañan durante estas fechas. Miramos atrás y vemos un año entero de preparación, miramos enfrente y nuestros granos de arroz ya están a punto. Nuestros campos están a punto para un corte de pelo que nos regalará nuestras variedades tan queridas como son Carnaroli, Bomba y Bahía.

Damos gracias a la meteorología por habernos respetado y al sol por su generosidad para con nuestras tierras. También a la diosa Ceres por dar nombre a la familia de los cereales a los cuales pertenece el arroz.

El trabajo de la agricultura es duro a la vez que agradecido porque te invita a estar en contacto con la naturaleza. Los pies en el suelo, o fango, y la mirada siempre puesta en el futuro, sin olvidar el pasado y el presente. Cada día cuenta y en Illa de Riu somos conscientes de ello. Paso a paso conseguimos que nuestras semillas se conviertan en planta y produzcan otras semillas destinadas a ser producto gastronómico. Mimo en el proceso para conseguir los mejores “retoños” posibles.

Feliz final de verano en Illa de Riu.

Cosech. Lineas

11 de Agosto de 2017

Mas Illa de Riu y Casa Cusa

Agosto es calor y nocturnidad. Noches eternas plagadas de estrellas acompañadas de risas entre amigos. En el Delta del Ebro las puestas de sol sonrojan el Monte Caro, y ver tal espectáculo desde la playa de los Eucaliptos es una experiencia tan impactante como casi indescriptible. El tiempo se ralentiza por unos segundo y de repente el sol es engullido fundiendo a azul oscuro todo el manto celeste. Entonces el tiempo se para. Algunos padecen el síndrome de Stendhal, otros aprovechan para besarse ante tal espectáculo, mientras los más pequeños quizás prefieran seguir disfrutando en el agua ajenos a la trascendencia.

 

Mas Illa de Riu y Casa Cusa son dos alojamientos ideales para poder disfrutar de este turismo rural y sostenible en un entorno incomparable y con una tranquilidad y sencillez envidiables.  Saldrá la luna y las noches se envolverán de melodías y actividades que añadirán dosis de alegría a los grados centígrados del verano.

 

No sólo hay Fiestas Mayores en las cuatro comarcas de les Terres de l’Ebre, también hay propuestas  intimistas y de turismo cultural. Les nits a la Baranova, en Tivissa con propuestas sinfónicas. Las Jornadas Musicales de la Ermita de Ulldecona, de lo más cool. Riumar Tapas Tour, en Riumar para degustar los sabores autóctonos del Delta. Nits d’Estiu a l’Estació d’Ulldecona tejidas de música de autor muy intimistas… Y muchas propuestas más que podrás encontrar en la agenda cultural de surtdecasa edición Baix Ebre o en la revista digital routecru.

 

Sumérgete en el verano con Illa de Riu.

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Las olas del mar, con su vaivén, acunan a los bañistas en estos meses de intensa calor. El arroz también se mece con el viento imitando las olas y el viaje que lleva a los turistas hasta la punta del Delta del Ebro se convierte en una procesión simbólica. Un viaje iniciático hacia un paraíso natural y todavía virgen.

Es verano y los pueblos de les Terres de l’Ebre están de fiesta. Primero fue el Mónfilmat, ahora Deltebredansa, después las fiestas del Renacimiento de Tortosa. También el festival de música, Eufònic, en el Montsià y un sinfín de fiestas tradicionales que llenan de alegría y de vida las callejuelas de cada uno de los pueblos; por supuesto en dichas fiestas son típicas las paellas de marisco o de verduras, también de carne.

Turismo cultural o turismo festivo en el que muchos familiares que viven lejos de nuestras tierras volverán para visitarnos. Un reencuentro en el que también será posible disfrutar de la naturaleza con la fauna y vegetación del Delta y el frescor del Monte Caro.

Verano es también una buena estación para practicar el agroturismo. Mas Illa de Riu con capacidad para 15 personas y Casa Cusa con capacidad para 5 os permitirán disfrutar de una estancia tranquila rodeados de la naturaleza del Parque Natural del Delta del Ebro y con vistas al Parque Natural de los Puertos de Beceite.

Mas Illa de Riu y Casa Cusa, un gran plan para el verano.

 

 

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El Delta del Ebro es una zona de tránsito. Sus condiciones geográficas y medioambientales lo convierten en un hábitat ideal no sólo para turistas, sino que también para aves migratorias que tendrían su residencia principal o su secundaria en estas tierras que son reserva Natural de la Biosfera.

El clima temperado del mediterráneo sirve de refugio para aquellas aves que no soportan el clima frío del invierno. Muchas de estas aves llegan en primavera o verano y marchan cuando empiezan a bajar las temperaturas en otoño.  Muchas de estas aves llegan al Delta para nidificar y reproducirse.

Bandadas de Flamencos, con su elegante porte, tiñen de rosa las tierras maridadas con el verde de los arrozales. Gaviotas, charranes, garzas blancas e imperiales o la cigüeñuela común son algunas de las muchas aves que nos visitan durante esta época y que enriquecen nuestro territorio a nivel ornitológico.

El arroz de Illa de Riu ya empieza a mirar hacia el cielo. Su verticalidad quizás responda al deseo de ver más de cerca la elegancia de los flamencos. La belleza del delta del Ebro en verano es majestuosamente natural.

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Como si de una acuarela se tratara, el Delta del Ebro, se va tiñendo. Primero de azul, luego de verde. Un lienzo en toda regla. Un cuadro que va cambiando su composición a lo largo del año. Puntillismo o expresionismo aplicado con los manojos de arroz. Belleza que inspira a la misma brisa de mar. Del barro al fango como con las esculturas y luego, luego las espigas de arroz regalándonos la vista de olas de verdor acunándose con el viento. Llega el calor, las cigarras y el sonido de los arrozales nos hacen sentir en pleno verano. La vida emerge del verde y azul. Lejos quedan ya las estrías del barro secado después de la cosecha. Verano, arroz, verde, azul y una gran paleta de colores en Illa de Riu.

 

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